Delia

Después de un año de tratamiento los resultados físicos son espectaculares, pero lo más importante es que he aprendido a cuidarme y escucharme. El ejercicio, la buena alimentación y la meditación me han dado una estabilidad y tranquilidad que se refleja en mi pelo, piel y estado de ánimo. Al principio parece difícil encontrar tiempo para hacer deporte y meditar, pero cuando cambian los hábitos surge la necesidad de realizar estas actividades diariamente. A través de la alopecia mi cuerpo me estaba indicando que algo fallaba en mi estilo de vida. Ahora intento gestionar el estrés y a afrontar los problemas de otra manera.

Opiniones

Más testimonios